Melomanía

Canciones para vivir el deseo y sexualidad femenina

NOTA: Todas las canciones mencionadas aquí están en la siguiente lista, recomendamos escucharla durante la lectura y para futuras citas o declaraciones de pasión que deseen hacer a sus amantes.

Un día me topé en la calle con una imagen vieja y conocida, que representa una silueta femenina con un corazón en la cabeza y la silueta masculina con el corazón en el pene, imagen que representa que al hombre le interesa sólo el sexo y a la mujer el romanticismo, y así día a día nos topamos con medios que nos plantean que el deseo sexual no es algo determinante en el comportamiento femenino, porque lo que ellas quieren son flores, joyas y canciones románticas.

Lo anterior es sólo una pequeña manifestación de lo que la mujer enfrenta desde que vamos dejando la niñez y empezamos a vivir la sexualidad. En la pubertad entendemos perfectamente lo que es una erección, pero no entendemos qué es eso que le pasa a nuestro cuerpo al ver una escena de sexo en una película y ni siquiera nos atrevemos a preguntar. He sabido de mujeres que cuando niñas pensaban que estaban enfermas al sentir que se humedecían. En la adolescencia creemos que la masturbación es cosa de hombres, porque el tema está presente en las conversaciones de nuestros compañeros y cada padre lo ha conversado con sus hijos mientras que a nosotras sólo se nos enseña sobre la menstruación y embarazos, pero jamás sobre el placer que nuestro cuerpo puede darnos. Ya más grandes nos encontramos con que el “porno” y todos los productos del mercado sexual no nos excitan porque están construidos desde la perspectiva de la estimulación del hombre (aunque debo hacer una mención honrosa a las pioneras que trabajan en contra de esto, haciendo porno para la excitación de la mujer y el hombre). Así, se nos va convenciendo que la calentura es cosa de hombres, que las mujeres son las que no queremos sexo e inventamos excusas como el dolor de cabeza para evitarlo, que nosotras no tenemos esas necesidades, y es así como poco a poco el mundo se va llenando de mujeres que no saben expresar los deseos que nacen desde sus entrañas,  no saben explorar su propio cuerpo como fuente de placer y que no saben lo que es un orgasmo.

Pese a lo anterior muchas mujeres en la historia han sabido romper estas ataduras y nos han entregado canciones que ayudan en este lento y complejo proceso de liberación del calor que a todas nos quema. Desde que tenemos registro de la música y entre los primeros cantantes de blues aparecen, como bien señala este excelente artículo, las damas del blues, quienes fueron radicales en sus letras contando con varios ejemplos de alto contenido sexual. Frases como

“He give me a lesson that I never had before, when he got to teachin’ me, from my elbow down was sore, he poured my first cabbage and he made it awful hot, when he put in the bacon, it overflowed the pot”

de la canción Empty Bedblues de la gran Bessy Smith no dejan espacio a muchas más interpretaciones. En esta misma época, Helen Kane (conocida por darle voz e inspiración a Betty Boop) nos canta maravillas como “Do Domething”

“Why is it that you act so funny? When we should be making love? Oh, I’m willing, I’m so willing, but nothing that you do seems thrilling”.

En otra vereda tenemos mujeres que han tomado canciones escritas por hombres y las han hecho propias dándole la pasión femenina que las lleva a la fama haciendo llamados a la acción como “I Just Want to Make Love to You” que fue compuesta por “Willie Dixon” siendo su versión más conocida la de Etta James quien modifica la letra hacia el género femenino. En otro estilo, “Because the night” fue originalmente escrita por Bruce Springteen quien no la finalizó por no sentirse satisfecho con los resultados y entonces Patti Smith tomó sólo el estribillo y reescribió el resto de la letra para hacer un llamado a su amante con letras como

“Take me now baby here as I am, Pull me close, try and understand, Desirous hunger is the fire I breathe, Love is a banquet on which we feed”.

Con un sonido ochentero tenemos las declaraciones de Divinyls que no se inmuta al contarnos que se masturba pensando en su amante

“I don’t want anybody else, When I think about you, I touch myself”

siendo una de las pocas canciones que se refiere tan explícitamente a esto. Y ya en los noventas, la llegada de ritmos intrínsecamente calentones como el triphop nos trae toda una ola de sensuales canciones, a los que muchos han acudido para acompañar noches de placer,  con ejemplos como Glory Box de Portishead, donde la melosa y extravagante voz de Beth Gibbons canta sus sensuales invitaciones o un ejemplo más nuevo que sigue la misma línea es la ultra sexy Drink you sober de Bittersweet, donde la exquisita voz de Shana Halligan canta:

“Oh my, where does the time go, it’s after midnight, our clothes are strewn on the kitchen floor. You’re tasty as a cake, a recipe I long to taint. I want to drink you sober, I want to feel you”

A propósito de invitaciones sensuales con voces melosas, otro gran ejemplo es el de Fka Twigs quien más de una canción inspirada en el deseo ha realizado, y las complementa perfectamente bien con sus videos, los invito a ver por ejemplo el de Papi Pacify. Y si de voces melosas se trata no puedo dejar fuera a Lana del rey, quien tiene más de un tema que calza en nuestra búsqueda, como Burning desire:

“Have to touch myself , to pretend you’re there, your hands are on my hips, your name is on my lips. Over, over again, like my only prayer. I’ve got a burning desire for you, baby.”

Toda gran cantante tiene al menos una canción dedicada al deseo, por lo que no puedo cerrar este breve recuento sin dejar de mencionar grandes letras de grandes cantautoras, como la de Rita Lee en Amor e Sexo que nos canta una serie de analogías para entender la diferencia entre amor y sexo:

“Amor é prosa
sexo é poesia
O amor nos torna patéticos
sexo é uma selva de epiléticos
Amor é cristão
sexo é pagão
amor é latifúndio
sexo é invasão”

o la gran declaración de principios que hace Violeta Parra en la cueca De cuerpo entero:

“No entiendo los amores
del alma sola
cuando el cuerpo es un río
de bellas olas.
De bellas olas, sí,
que le dan vida;
si falta un elemento,
negra es la herida.
Comprende que te quiero
de cuerpo entero.”

Para cerrar les dejo mis favoritas, las top 3 que yo dedicaría al momento de querer manifestar todo lo que se produce en nuestro cuerpo al encontrarse con el hombre o mujer que te provoca, hasta las entrañas

1.- Cosita Rica de Bomba Estéreo, es una letra precisa que señala todo ese proceso de deseo e incapacidad de autogobernanza que cae la mujer, cantada con toda la personalidad de Li Saumet:

“besame despacio y dame una caricia
y yo mientras tanto te levanto la camisa
yo sigo bajando dime que se siente
ahora que me acerco veo sudor en tu frente
me pongo en la cama todos hacia un lado
todos en la fiesta tu arriba
yo abajo arriba abajo”

2.- Cardo o Ceniza por Chabuca Granda, revela lo que nuestra imaginación puede alcanzar y la contradicción con la sensación de vergüenza:

“Como sera el gemido y como el grito
al escapar mi vida entre la tuya
y
como el letargo
al que me entregue
cuando adormezca el sueño entre tus sueños. “

3.- Anti love song de la calentísima Betty Davis, que juega con las contradicciones que nos embriagan en el momento en que empezamos a desear a alguien.

“I know you can make me scrawl
I know you can have me shaking
I know you could have me climbing the walls
thats why I don’t want to love you”

 

BONUS: No puedo dejar de lado a este par de mujerazas que se mandan una perfecta canción educativa sobre el clítoris:

Sé que muchas canciones faltaron por acá, por lo que las invito y los invito a agregar sus favoritas.

Sobre el autor

Pachi Araya

Caótica, melómana, cinéfila, glazómana, energética, esdrújula simpática.