Mal de Diógenes

Compartir la belleza de juntar cachureos

Nuestra web cumple 1 año, un proyecto que partió sin más ambición que compartir ideas, opiniones, listas y recomendaciones que al conversar entre amigos sentíamos se quedaban ahí, al borde de la mesa y luego se perdían entre las botellas de cerveza y el contenido de los ceniceros.

Tal como el pulpo en el cual se inspiró Ringo Starr para crear su canción, nosotros juntamos cachureos para adornar nuestro mundo, y sabemos que nuestro mundo es pequeño, pero valioso en su sensatez y cariño, por lo que cualquiera que quiera entrar a hurgar en nuestro jardín puede hacerlo, y tal vez encuentre alguna chuchería para su hogar, para su jardín, el cual estamos seguro, también es bello y valioso.

Creemos que la cultura se construye a diario, en el saludar, en el caminar, en el baile y la conversa, la analiza y desmenuza la Academia, pero a la larga es un edificio construido por los pueblos que transitan por la calle, la feria, la micro, por quienes trabajan 45 horas semanales, por los que duermen siesta, por los que ven tele. Nos molesta la elitización de las artes, también las jerarquías. Es necesaria la convivencia de las sopaipillas con el sushi, la pizza, los chacareros, la cazuela y el plato gourmet, es necesaria la coexistencia del jazz, la cueca, el reggaeton, el pop, el rock, el hiphop y la cumbia, nos encanta el eclecticismo, ver una película húngara en blanco y negro de 8 horas para luego disfrutar una comedia romántica hollywoodense. Leer las murallas rayadas, los estados de facebook y los 2 tomos de El Quijote. ¿Por qué no? ¿Quién puso una regla sobre la homogeneidad de los gustos?

Queremos que este sea un lugar cómodo para quienes saben que el mundo es demasiado grande como para abarcarlo y demasiado pequeño como para darle tanta importancia. Aunque si de algo estamos seguro es que hay belleza y esta debe ser expuesta a los cuatro vientos, sin pudor, así mismo se debe mostrar el horror para indignarnos. Orgullo y vergüenza por nuestra especie es lo que nos hace parte de algo.

El jardín del pulpo no espera mucho, ni siquiera sus Me Gusta, existir y disfrutar es suficiente por el momento. Porque también estamos hartos de las metas, no tiene sentido dedicarse a los pasatiempos como si fuera una competencia y, en realidad, tampoco tiene sentido dedicarse a la vida como si fuera una competencia.

Nos gusta divagar, confundirnos, procrastinar.

Felices con nuestro jardín, que dure lo que tenga que durar, como todas las cosas.

Dibujo de Gagambo

1° Mayo, 2016

Sobre el autor

Hipoceronte

Uno de los creadores de El Jardín del Pulpo. Sujeto bruto y sensible. Le molesta la elitización del arte y la cultura. Melómano en construcción. Físico de la Tierra.