Cinefilia

De Repente: o el extraño masoquismo de hacer películas

No tengo ganas de quejarme, pero parece casi inevitable, sin embargo, voy a hacer mi mas encomiable esfuerzo por no hablar de las tantas dificultades que acarrea la titánica tarea de hacer una película en Chile. No diga “películas” porque la mayoría de los que logran estrenar una, pues se quedan en eso,  una.

Quizás en la ensoñación de la juventud quería una carrera prolífera de 100 o 200 películas, todas éxitos de taquilla y crítica, unos cuantos Oscares y de ser posible la instauración del Premio nobel al Cine con mi nombre, pero bueno, ya rozando los 40 me conformo quizás con estrenar una película, que no me la haga bolsa la crítica y que al menos a 1 persona le agrade. La madurez nos pone expectativas más aterrizadas o si lo vemos de otra forma, los sueños se van desvaneciendo con los años.

Es por eso que me pone muy contento el estreno de esta peliculita rebelde-punk llamada “De Repente” porque aunque a los ojos del mundo haya aparecido tal como dice su título, pues lleva varios años de trabajo. Con todo el normal desafío que propone el hacer una película y unas cuantas problemáticas extras (como el tener que cambiar TODO el reparto una vez comenzado el rodaje, por ejemplo) sumado al poco auspicioso futuro económico de un estreno nacional en que te consideras afortunado si logras recuperar lo invertido. Cabe preguntarse lo siguiente: ¿Para que gastar esfuerzo y dinero en hacer una película?

Tengo cien posibles respuestas, pero ninguna responde la interrogante desde la perspectiva de la oferta-demanda o el bienestar económico, tema que lamentablemente es la gran variable de medición del éxito en nuestra actual sociedad. Pero niños y niñas, recuerden, no todo es plata en esta vida, a veces la perfección del alma se consigue con hacer lo que el corazón dicta. Y bueno, a los muchachos (algo viejujos ya) de Nerco Producciones, su corazoncito en medio de todo el colesterol acumulado en años de carretes, trasnoches y mala alimentación les dijo que tenían que hacer una comedia juvenil, a la chilena, en los paisajes cotidianos de la gran mayoría de los jóvenes …santiaguinos. (Si, lata por eso del centralismo pero pucha, uno no elige el lugar donde nace, o si?)

derepente

Hay que destacar dos cosas de esta película que creo que deberían ser cánones de pureza a la hora de producir cine en Chile. Lo primero es la precariedad de los recursos, no quiero entrar en esa polémica de porque la película es pobre es buena, para nada; la calidad no tiene nada que ver con el presupuesto. Pero si queremos establecer una industria cinematográfica eficiente, tenemos que tener claro que para el mercado local no podemos darnos el lujo de gastar millones de dólares en una película porque simplemente no se recuperan y si, que lata tener que estar hablando de plata, pero la actividad cultural requiere financiamiento y debe autosustentarse, no puede permanecer para siempre sujeta a la lotería de los fondos concursables. Además como decía Peter Bogdanovich tiempo atrás, la precariedad es madre de la inventiva. Hay que ser creativo para soslayar las dificultades que nos coloca un presupuesto reducido. La segunda cosita a destacar es la grandiosa banda sonora de la película. Sostengo, propongo y postulo que las películas chilenas deberían ser embajadoras de música nacional, no solo para llevar al extranjero, sino para que los espectadores vayan conociendo la música nacional. “De Repente” cumple a cabalidad porque mezcla en su banda sonora a artistas legendarios y consagrados como Viena, Claudio Narea, Gepe, Leo Quinteros o Matorral, además de un amplio ramillete de bandas emergentes. Hablamos de 23 bandas o artistas nacionales, suma nada despreciable.

O sea, al final uno no hace películas para obtener satisfacción en cosas mundanas, me consta que todos los que nos hemos metido en el oscuro negocio de hacer películas con más entusiasmo que presupuesto no albergamos ninguna esperanza en que de la nada nos va a llegar un relámpago de fortuna y haga que está peliculita en particular nos llene de éxito, premios y dinero. No, para nada (aunque secretamente lo anhelamos, sabemos lo imposible que es) La razón radica en el inicio de la comunicación: decirle algo a alguien. Eso es todo, queremos contarle algo a alguien y que este alguien nos escuche y le guste…y ese alguien son ustedes, el público.

Así que no sean tímidos y háganse un tiempo de conocer esta película y verla, así puede criticarla con conocimiento de causa y de paso, conocer más de la música nacional. Además ayuda a cumplir el objetivo que todo realizador audiovisual debería tener, que la gente vea sus trabajos y más encima…es septiembre, mes de la patria. No si excusas no faltan.

Sobre el autor

Rodrigo Muñoz Cazaux

Guionista y productor en rehabilitación
Probable profesor, posible procastinador, prematuramente perpetuador de pautas principalmente parasitarias
Escribe, habla y baila un poco