Bibliofagia

El encuentro de dos palabras luego de seis décadas

Una de las tantas cosas raras que tiene la Poesía, es que puede juntar palabras que, en un mundo práctico, lógico y real, no debieran conocerse jamás.

Hoy estaba leyendo el libro “Temblor del cielo” de Vicente Huidobro publicado en 1931 y hallé estos versos:

“Mujer, mira mis ojos, estos ojos condenados a cadena perpetua.
Y piensa que yo podría entrar en Dios como el buzo en el mar.
Pero no hay un dios suficientemente profundo para mi corazón, para la angustia de este corazón habituado a las más grandes olas y el corazón prefiere vegetar en su puerto y pudrirse entre las algas.”

Inmediatamente recordé entonces este poema leído hace ya años en el libro “Los perros románticos” de Roberto Bolaño publicado en 1993:

“La poesía entra en el sueño
como un buzo en el lago.
La poesía, más valiente que nadie,
entra y cae
a plomo
en un lago infinito cono Loch Ness
o turbio e infausto como el lago Batalón.
Contempladla desde el fondo:
un buzo
inocente
envuelto en las plumas
de la voluntad.
La poesía entra en el sueño
como un buzo muerto
en el ojo de Dios.”

 

huidobrolaño

Aunque un poema habla del amor a la amada y el otro de la Poesía misma, lo que me llevó a linkear de uno a otro, fueron las palabras “buzo” y “Dios”. Huidobro dice: “Y piensa que yo podría entrar en Dios como el buzo en el mar.” y 62 años más tarde Bolaño exclama “La poesía entra en el sueño como un buzo muerto en el ojo de Dios.” No sé que piensan ustedes, pero ¿Qué tiene que ver un buzo con Dios? la poesía da una respuesta, enigmática, pero es una respuesta. ¿En que otro contexto podrían haberse juntado esas palabras? (Google nos ayuda entregándonos esta opción)

Bolaño consciente o inconscientemente recordó esa idea de Huidobro de comparar a un buzo entrando al agua con la de un poeta, o la poesía, entrando en Dios. Yo recordé el poema de Bolaño no porque tengo buena memoria, sino porque leer “buzo” y “Dios” en una misma página perturba y queda por ahí grabado en el cerebro hasta que otro momento poético lo recupera. Eso hace la poesía, eso es finalmente la extraña belleza, la que se mantiene en ti sin que siquiera te des cuenta como te ha afectado. Piensen ustedes en estos versos y jueguen con las palabras e imágenes partiendo por algo tan simple y misterioso como “buzo” y “Dios”.

 

BUZO

DIOS

BUZO———————————————————————-DIOS

BUZO++++DIOS

 

 

 

 

Sobre el autor

Poetranseúnte

Editor y colaborador de El Pájaro Verde. Lector de trayecto, en cada libro vislumbra un tesoro, un tesoro que no sirve para comprar nada.