Melomanía

La mejor compilación de Cuecas para eventos dieciocheros

Artículo y playlist en constante actualización.

En septiembre, como cada septiembre, en Chile muchos comienzan a buscar desesperadamente una compilación de cuecas para aquellos eventos dieciocheros, ya sea un cóctel institucional con meseros sirviendo empanaditas pequeñas, o en el ambiente laboral con una celebración en que participa el gerente vestido de huaso, o en las actividades del jardín o en el colegio del retoño, o simplemente en el patio de la casa mientras se prepara el asado que celebra las Fiestas Patrias en aquel primer acto de Independencia de Chile, Independencia que podemos cuestionar, pero nuestra idiosincracia nos empuja a celebrar mediante la bebida, la comida y el baile y dejar los cuestionamientos para un futuro menos agitado, un futuro que lamentablemente postergamos vez tras vez.

Para quienes escuchamos cueca todo el año, este síntoma de chilenidad súbita nos crea impotencia, pues sabemos que está lleno de cuecas grandiosas y en esta fecha todo se resume a un pequeño puñado de temas como “El guatón Loyola” y “La consentida”, que a pesar de ser temas icónicos, pertenecientes a la cultura popular de manera transversal, no reflejan completamente lo que en verdad significa la cueca como corriente musical y testimonial. Además no tiene mucho sentido escuchar cueca por obligación, por mucho que el rito lo indique, tampoco la cueca es un sinónimo de chilenidad, en fin, dejemos esa discusión para otra oportunidad, cuando haya menos bulla.

Zamacueca-Chile

Hemos querido realizar una selección de cuecas, principalmente urbana, y que mezclen la tradición y la escena actual, con temas que por lo menos pueden mostrar de mejor manera el abanico cuequero y que ayude a valorar y entender este estilo. Hemos elegido canciones que principalmente sigan la estructura clásica de la cueca para poder así bailarlos, pero también hay muchos temas que fueron incluídos con el propósito de disfrutarlos en su escucha para apreciar así su melodía y sus letras, incluímos algunos temas con contenido social, pues la cueca sigue siendo una forma de crónica del sentir popular. Ojalá los motive a buscar de manera personal los discos completos de estas bandas. Hay un playlist en youtube y otra en spotify, distintos debido al acceso de canciones disponibles en cada plataforma.

Además subimos a nuestra web el disco “Cuecas por la educación” un bello álbum enmarcado en las demandas, manifestaciones y sentires del 2011 sobre la exigencia popular de una educación gratuita y de calidad. El disco puede descargarlo gratis acá: CUECAS POR LA EDUCACIÓN

Cuecas por la educacion

Para complementar este compilado entregamos a continuación un pequeño repaso de lo que es principalmente la Cueca Brava y de lo que creemos debiera ser sabido por todos, independiente de los gustos personales.

violeta

LA CUECA

La Cueca siempre ha tenido sus fieles seguidores en el mundo popular, es así como un tiempo fue incluso perseguida por la justicia, debido a que donde había cuecas, había pelea y, muchas veces, muertos. Así la Cueca se refugió en los márgenes de las ciudades: cárceles, conventillos, prostíbulos, el Matadero, La Vega, el Puerto. Ahí fue protegida y cultivada hasta el día de hoy.

Como registro hay un excelente trabajo de recopilación llevado por Margot Loyola y Violeta Parra, con obras de un origen más campesino que tienen motivos de picardía, de cahuín y herencia de lo humano y lo divino con una instrumentación más austera, principalmente guitarra. Pero el rescate de la cueca urbana es registrada por vez primera por Los Chileneros, comandados por Hernán Núñez, nombre ineludible si se quiere hablar de Cueca, compositor e intérprete, tuvo una labor de difusión y registro que ayuda hoy en día a entender sus orígenes, su camino y la pasión que despertaba en la primera mitad del siglo XX, toda esa veta es llamada Cueca Brava bautizada así por el nombre del segundo álbum de Los Chileneros. Este estilo de cuecas desarrolladas y pulidas durante décadas también implican un cambio en el sonido, pues ingresa el piano y el contrabajo mientras que la percusión comienza a estar más presente, además de varios códigos del canto que perduran hasta el día de hoy. Aparece también por esos años las composiciones de Roberto Parra, cuecas que también hablan desde un Yo lleno de pesares, angustias y miserias, más ligado al puerto; sus cuecas llevan el apellido de cuecas choras. Estos dos caminos se vuelven paralelos y, visto con perspectiva, complementarios para entender en qué está la cueca hoy.

La aparición más formal de las cuecas con temáticas citadinas en el archivo discográfico nacional, se acaba de golpe, como casi todo, con El Golpe. La Dictadura de Pinochet, al igual que el Gobierno militar de Ibañez, utiliza la Cueca como emblema de lo nacional, aunque con una perspectiva distinta, centrándolo en la cueca de origen rural, pero no campesino como lo había rescatado Violeta Parra o Margot Loyola, sino que en una cueca de salón para que baile el patrón de fundo con sus chinas, con una estética ordenada, pañuelos planchados, con espuelas y una sonoridad que podía sonar en la radio y festivales sin que se desordenara el asunto. Un propósito legítimo, pero que logró que la mayoría del pueblo se alejará de la cueca al asociarla a un ideario dictatorial, militar y terrateniente. Sin embargo los cultores de la cueca brava siguieron tocando esporádicamente y realizaron algunos registros en cassettes que mantuvieron viva la llama cuequera nuevamente de manera subterránea y marginal.

huaso

Ya con la vuelta “democrática” o, mejor dicho, ya sin militares en La Moneda, tenía que llegar una banda popular como Los Tres, liderado por Álvaro Henríquez, discípulo declarado de Roberto Parra, para que la juventud comenzara a sintonizar nuevamente con la cueca. Los Tres incluyeron cuecas en su repertorio a partir del unplugged realizado para MTV en 1995, organizaron La Yein Fonda, todo un referente de una fonda que actualmente se precie como tal, con cuecas, boleros, valses, tangos y cumbias, rescatando todo el espíritu de locales porteños bohemios. Así de sopetón crece el cancionero popular de cuecas y los cuequeros de la vieja guardia vuelven a tener más trabajo en eventos. Pasa entonces lo inevitable, el descubrimiento de nuevos músicos sobre este género y, ya al comenzar el nuevo siglo, de la figura de Nano Núñez como referente absoluto tanto para los nuevos músicos jóvenes como para todo un público seguidor de este estilo de vida musical. También cierta exposición mediática ayuda, las Fondas Guachacas, comandadas por Dióscoro Rojas, y la aparición del famoso actor Daniel Muñoz en el ambiente cuequero logran que la cueca aparezca incluso en televisión y que masivamente se tenga conocimiento del despertar de una cueca más cercana, más desordenada, con una danza más libre, hombres con zapatillas y mujeres con bluyines.

En los últimos 20 años, se abren locales, se forman bandas, se escriben libros, se recopila mucho de lo ya hecho, se baila y se conquista al ritmo del pandero. Además aumenta la presencia femenina no sólo en el canto, sino que como instrumentistas y compositoras, poniéndose la cueca al día con los tiempos y embelleciendo el espectro musical con nuevas frecuencias y discursos. Un fenómeno que era difícil presagiar. Hay cursos de baile de cueca brava y ya no es tan extraño que si tocan una cueca en un matrimonio salgan jóvenes a bailar. Pero falta aún por difundir esta historia que sigue en construcción.

librocueca

Para quienes quieran introducirse más en este mundo tenemos algunas recomendaciones que pueden ayudar como guía en un inicio: el libro “La cueca brava, la fiesta sin fin del roto chileno” de Editorial RIL escrita por Pablo Padilla, ahí hay un resumen más completo de lo que se entiende por cueca brava, con sugerencias a otros libros y con un montón de importantes nombres que hemos omitido debido al carácter somero de este artículo.  También el libro “El que sae, sae” de Mario Rojas quien fue cercano a Roberto Parra, a miembros de los Chileneros y a otro nombre importante, González Marabolí, quien idea una cosmogonía en torno a la cueca. Esta crónica es una buena forma de ir armando la historia de la Cueca. También se hace insispensable el disco “Así fue la época de oro de la cueca chilenera” de Los chileneros donde Nano Núñez además relata según su experiencia lo que era la cueca en su juventud, un verdadero registro histórico. Y por último una increíble web con muchos registros de cuecas hasta fines de la década del 70, donde se entiende mucho más su evolución gracias a una detallada investigación cronológica: Cancionero de cuecas.

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No podemos dejar de mencionar la admiración y favoritismo que tenemos en El Jardín del pulpo por algunas bandas y registros, además de mencionar todos los discos de Los Chileneros, disfrutamos mucho el disco “Cuecas con escándalo” que es una grabación única con micrófono abierto donde se juntó a cantores de La Vega, el Matadero y el Puerto. De la nueva camada nuestros mayores respetos a una banda como Los Trukeros que además de ser grandes intérpretes y buenos alumnos de la historia cuequera se han atrevido a realizar una fusión con otros estilos mostrando los alcances musicales y expresivos de la Cueca, sobretodo en su disco “Cuecas bravas”, uno de los discos más bellos que se han hecho en Chile. Otros álbumes favoritos son “Bajo el cemento” de De Caramba, “Fina arrogante y dicharachera” de Las niñas y “Cueca chilena” de La Gallera”. Sin embargo son muchos los discos bellos que siguen apareciendo.

Ya lo sabe, está lleno de cuecas wenas, así que a disfrutar, zapatear y no olvidar que la fiesta también sirve para luchar por una sociedad más justa. No hay revolución sin baile.

 

 

 

Sobre el autor

Hipoceronte

Uno de los creadores de El Jardín del Pulpo. Sujeto bruto y sensible. Le molesta la elitización del arte y la cultura. Melómano en construcción. Físico de la Tierra.