Mal de Diógenes

Una vieja herramienta para los nuevos tiempos

Pareciera, entonces, que la educación fuese la madre de todas las herramientas. La matriz en donde se idean, planifican y crean todas las herramientas destinadas a hacernos más fácil nuestras tareas… y vaya que es difícil la tarea que elegimos; educar.

Cuando el ser humano vio por primera vez el fuego de seguro intentó tocarlo y por supuesto que se quemó los dedos, ese pionero de la ciencia es muy probable que se haya demorado bastante tiempo en intentar acercarse al fuego, o quizás nunca más lo hizo y traspasó su conocimiento a unas cuantas generaciones de descendientes, hasta que algún tataranieto curioso intentó poner un palito en el fuego para llevarlo de un lado para otro. El miedo al fuego es instintivo en prácticamente todos los animales. Sin embargo los humanos ahora lo manejamos bastante bien y hasta lo utilizamos como entretención en la pirotecnia. Bueno las TICs son simplemente otra familia de herramientas, otra tecnología (y vaya que la ocupamos para nuestro entretenimiento) y hay que reconocer que muchos le tienen bastante miedo. Es natural ante la novedad, tener cierta aprehensión. Si volvemos a la idea del fuego, bueno es bastante fácil que se descontrole y cuando eso pasa, pues cobra un precio bastante elevado. Las TICs por lo general si se descontrolan no destruyen hectáreas o edificios, pero si pueden hacer bastante daño si se utilizan mal, por eso es que hay que saber manejarlas y manipularlas adecuadamente.

Tener en cuenta que las herramientas cambian con el tiempo es muy relevante, sobre todo para los que elegimos la pedagogía. Quizás para el resto de mis compañeros no se note mucho el paso del tiempo en las herramientas utilizadas en la educación porque ellos nacieron en su mayoría a mediados de los 90 y desde que tienen memoria que existe Internet y gran parte de los adelantos que ahora conocemos. Por lo tanto el salto digital para ellos fue mucho más natural para los que entramos al colegio con pizarra de madera y tiza. Recuerdo cuando en primero medio, para una clase de Historia, el profesor puso un televisor de 14 pulgadas con un VHS y vimos unos fragmentos de la película “La Guerra del fuego” como complemento para la unidad de la prehistoria que estábamos viendo. Eso fue en 1991 y fue la primera vez que en mi vida escolar alguien usaba un simple reproductor de VHS para complementar sus clases. Era imposible imaginar que un cuarto de siglo más tarde es posible buscar en tu teléfono un video en internet y mediante una aplicación proyectarlo directamente al proyector sin siquiera un cable de por medio,  un gran cambio comparado con 1991 en que se tuvo que improvisar un entarimado con dos mesas y una silla para elevar el televisor para que todos los alumnos pudiesen ver la pantalla. Incluso ahora los reproductores VHS están obsoletos.

Para eso son las herramientas, para facilitar las tareas, pero sin un objetivo claro toda herramienta pierde su propósito. Entonces, de la mano de la capacitación para el uso de TICs, lo que hay que fortalecer es el verdadero propósito educativo inicial. ¿Pero qué es la educación a fin de cuentas?

“La educación es, en efecto, parte de un conjunto articulado de capacidades, en el que cada una de ellas ha llegado a ser un logro evolutivo de un alto grado de especialización adaptativa y en que, sin embargo, todas ellas son dependientes unas de otras” (Molina, 77)

Pareciera, entonces, que la educación fuese la madre de todas las herramientas. La matriz en donde se idean, planifican y crean todas las herramientas destinadas a hacernos más fácil nuestras tareas… y vaya que es difícil la tarea que elegimos; educar. Es nuestra herramienta más antigua pero a la vez es la más novedosa de todas. Entonces lo que debemos hacer es convertirnos en aquel tataranieto curioso que se le ocurrió una forma para manipular el fuego y atrevernos a utilizar las TICs porque en el mundo que viene su uso prácticamente no será opcional. Los alumnos tienen teléfonos, utilizan más las redes sociales como medio virtual de sociabilidad que los espacios públicos y si no somos capaces de comportarnos de acuerdo a las exigencias de nuestros futuros alumnos, no seremos capaces de rendir cabalmente como profesores. Las salas de los colegios cuentan muchas con proyectores, computadores, acceso a Internet. Es cierto que aquél acceso no es parejo en todo el país, pero la tendencia es ir equiparando la cancha, o al menos esa debiera ser.

Es por eso que los invito a no tenerle miedo a las tecnologías de la información y de la comunicación, todo depende de cómo te aproximes a esta fogata que nos han puesto en frente, si ponemos los dedos directo sobre las llamas, nos quemaremos, pero si nos acercamos adecuadamente, podremos manejarlas.

 

Bibliografía

  • Molina, Víctor. “Educación, evolución e individuación. Aproximaciones a una indagación sobre los sentidos de la educación.” Revista PREALC (2006).
  • La guerre du feu (La guerra del fuego). Dir. Jean-Jacques Annaud. International Cinema Corporation.  ICC, 1981. Youtube

Sobre el autor

Rodrigo Muñoz Cazaux

Guionista y productor en rehabilitación
Probable profesor, posible procastinador, prematuramente perpetuador de pautas principalmente parasitarias
Escribe, habla y baila un poco